sábado, 13 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia

Todo inicia en el período de 1986 a 1989, tiempo durante el cual cursé mi bachillerato en el cbtis 228 y auxiliaba en ocasiones, al maestro de computación, durante las prácticas en las computadoras, sin imaginar siquiera lo que ocurriría mas adelante. Al terminar mi carrera de técnico en administración, ingresé al instituto tecnológico de Parral a la carrera de contaduría, y en diciembre de 1989 me llaman del cbtis para invitarme a trabajar frente a grupo con la materia de computación, acepté, no sin antes pensar en el temor de estar frente a un grupo de jóvenes que en algunos casos tendrían mi edad o más (18 años), pero al mismo tiempo agradeciendo la oportunidad, ya que necesitaba de un ingreso para seguir sosteniendo mis estudios. Mis primeras clases fueron sumamente difíciles, sin ninguna orientación previa, donde el día anterior a la clase, preparaba mi material, memorizaba el contenido, y al día siguiente llegaba y recitaba todo lo memorizado, los nervios me hacían ir muy aprisa y cuando me quedaba tiempo en la clase ya no sabía que hacer, pero en las generaciones con las que me tocó iniciar encontré comprensión y respeto. Reconozco que existieron momentos en los que estuve a punto de darme por vencida y dejar mi empleo, pero afortunadamente no lo hice y aún continúo aquí. Otro factor que de alguna manera dificultó más mis inicios en la docencia, fue que apenas iniciaba mi carrera y entre el estudio y el trabajo, absorbían todo mi tiempo.

Ahora, mi trabajo en las aulas es diferente, lo disfruto en lugar de sufrirlo como al principio, pero sé que sigue presente en mí, la necesidad de tener una preparación pedagógica. De mi labor en las aulas, puedo decir que lo que me produce insatisfacción es que las generaciones cada vez valoran menos el trabajo del maestro, carecemos de los recursos o infraestructura adecuada, los grupos son numerosos, en fin, pero a pesar de todo, nada empaña la gran satisfacción que me da mi trabajo, porque puedo aportar mi granito de arena, en la educación integral de cada uno de mis alumnos, porque en mi trabajo ningún día es igual a otro y porque cuando logro una identificación real con el alumno puedo ayudarlo en algún problema, orientarlo o por lo menos escucharlo y atenderlo, ya que en ocasiones lo que el joven busca es solo un poco de atención.
Hoy después de más de 18 años de iniciar mi labor docente, por casualidad o por el destino, yo que sé, estoy consciente de que aún tengo mucho por aprender, sé que la docencia en este nivel medio superior me atrapó y no me imagino realizando otra actividad.

Mi aventura de ser docente

A través de la lectura del texto “la aventura de ser maestro” me he dado cuenta de que toda la ansiedad que yo viví al inicio de mi labor docente, no fue algo que solo me sucediera a mi, ahora después de 18 años de experiencia, comprendo que todos, profesionistas o normalistas, pasamos por esto. Nadie nos enseña a ser profesores, es cierto, y que desafortunadamente aprendemos a base de ensayo y error, afectando en ocasiones a nuestros alumnos.

Que importante es para mi, a partir de hoy, considerar y aprender a ser un maestro de humanidad y así poder ayudar a los alumnos a comprenderse a si mismos y a entender el mundo que les rodea, considero que a la par, está también el lograr empatía con ellos.

Gran parte de las dificultades de mis inicios, ahora ya han sido superadas, puedo sentirme alegre y disfrutar de mi trabajo, me siento útil, y no siento en mi trabajo a la rutina, pero también sé que aún tengo mucho por aprender, por mejorar y que no basta solo con dominar los contenidos de las materias.

De igual manera, comparto el hecho de que no hay una mejor definición de lo que es el magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y hacer pensar y sentir. Hacerla parte de nuestra vida parece fácil, pero no lo es. De lo único que yo estoy segura es de que mi trabajo me gusta y por lo tanto puedo concluir que: he hecho lo que quería hacer, y estoy donde quería estar.

Los saberes de mis estudiantes

Lo que mis estudiantes saben hacer en Internet es realizar consultas en diferentes sitios de Internet como por ejemplo Wikipedia, Monografías, El rincón del vago, etc., copiar y pegar a un editor de textos como Word y darle formato a su escrito.
También bajan videos y música que les permita complementar sus presentaciones en Power Point acerca de algún tema y por supuesto videos y música para su entretenimiento.
Bajan programas que puedan necesitar para realizar alguna tarea. Cuando se requiere, descargan libros o bien solo efectúan las consultas necesarias. Suben videos principalmente a Youtube pero en la mayoría de los casos son videos tomados en momentos de esparcimiento y no videos educativos.

Editan fotos, mismas que después comparten en Internet. Crean su cuenta de correo electrónico y mantienen comunicación a través del mismo con otras personas. Saben crear su metroflog, lo actualizan constantemente e invitan a sus contactos de Internet a que firmen su metro.
Además chatean con sus amigos y compañeros, y lo que me llama la atención de esto es que aprovechan este medio para preguntarse dudas acerca de trabajos o tareas y hasta para organizar algún trabajo de equipo sin necesidad de reunirse, también comparan resultados cuando se trata de problemas de física o matemáticas por ejemplo. Se informan acerca de las páginas de Internet donde encontraron información y la calidad de sus contenidos para alguna tarea.

La estrategia que construimos mis estudiantes y yo para aprovechar esos saberes en el aula, es que un alumno del grupo, el que tiene el mayor número de conocimientos y de experiencia en cuanto al uso del Internet será nuestro guía y para poder facilitar esta tarea de compartir conocimientos para luego crear, se dividirá el grupo en equipos de 5 estudiantes cada uno, cada equipo nombrará un responsable de equipo, y primeramente el alumno guía se reunirá con los representantes de cada equipo para enseñarles bajo un orden lo que a su vez cada representante multiplicará a su equipo, esto se realizará en sesiones de una hora diaria en el Laboratorio de Cómputo del plantel, buscando un espacio libre para ello, y lo que en opinión de los jóvenes es importante considerar para esta movilización de saberes es lo siguiente:

1º. Funciones acerca del chat: crear una cuenta de correo electrónico, agregar contactos, abrir una ventana de conversación.
2º. Enviar correos electrónicos, adjuntar archivos, compartir archivos.
3º. Conocimiento básico de Office: complementar conocimientos en Excel y Power Point para darles una base que puedan aplicar en sus trabajos académicos, así como en Paint, para editar fotografías, recortar, poner texto.
4º. Bajar programas y música: tips para poder descargar desde Internet archivos seguros (utilización de programas como Ares, Life Ware, Down Londer).
5º. Consulta en diferentes páginas: tips para navegar en páginas de consulta y como suscribirse a esa páginas para poder aportar temas o información y subir videos educativos creados por los mismos estudiantes, por ejemplo al exponer algún tema o investigación.

Una vez que todos los estudiantes estén a un mismo nivel de conocimientos acerca del uso de Internet, el compromiso es que en algunos trabajos realizados en el aula se les solicitará que los realicen aplicando las diferentes herramientas que mencionamos anteriormente, y así contaremos con la evidencia del conocimiento adquirido y a la vez lo estaremos reforzando. Por ejemplo, solicitar a los alumnos el realizar una exposición a través de Power Point que incluya fotos, videos y música, así como la información obtenida de Internet, solicitarles también el envío de algún trabajo por correo electrónico, pero sin perder de vista que no puede ser muy frecuente el encargo de trabajos o tareas así, ya que no todos los estudiantes cuentan con una computadora e Internet en casa y tienen que pagar la renta en otro lugar.