sábado, 13 de diciembre de 2008

Mi aventura de ser docente

A través de la lectura del texto “la aventura de ser maestro” me he dado cuenta de que toda la ansiedad que yo viví al inicio de mi labor docente, no fue algo que solo me sucediera a mi, ahora después de 18 años de experiencia, comprendo que todos, profesionistas o normalistas, pasamos por esto. Nadie nos enseña a ser profesores, es cierto, y que desafortunadamente aprendemos a base de ensayo y error, afectando en ocasiones a nuestros alumnos.

Que importante es para mi, a partir de hoy, considerar y aprender a ser un maestro de humanidad y así poder ayudar a los alumnos a comprenderse a si mismos y a entender el mundo que les rodea, considero que a la par, está también el lograr empatía con ellos.

Gran parte de las dificultades de mis inicios, ahora ya han sido superadas, puedo sentirme alegre y disfrutar de mi trabajo, me siento útil, y no siento en mi trabajo a la rutina, pero también sé que aún tengo mucho por aprender, por mejorar y que no basta solo con dominar los contenidos de las materias.

De igual manera, comparto el hecho de que no hay una mejor definición de lo que es el magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y hacer pensar y sentir. Hacerla parte de nuestra vida parece fácil, pero no lo es. De lo único que yo estoy segura es de que mi trabajo me gusta y por lo tanto puedo concluir que: he hecho lo que quería hacer, y estoy donde quería estar.

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